Sí al Cooperativismo y No a la discriminación

Vivamos el Cooperativismo para que no se repitan casos como el de don José

Al mediodía del 8 de mayo de 2018, los noticieros y las redes sociales hicieron eco de un presunto caso de discriminación presentado en un restaurante en Medellín. Este trataba puntualmente de un humilde artista callejero conocido como don José, el cual se acercó a interpretar algunas canciones a un restaurante, fue invitado por dos comensales a almorzar, pero éste no pudo hacerlo porque el personal se lo prohibió generando un enorme desconcierto.

Más allá de juzgar al restaurante por el hecho, pero teniendo en cuenta que pudo haberse tratado de la discriminación a una persona por su condición, algo que lamentablemente sucede a menudo en nuestro país, queremos hacer una invitación para que vivamos el Cooperativismo en familia y así evitemos la falta de solidaridad con el otro.

Ser cooperativista es un estilo de vida, y los valores y principios cooperativos deben reflejarse en el diario vivir de nuestros Asociados y sus familias.

Sobre el hecho puntual, son tres los valores cooperativos que debemos fomentar en familia para evitar la discriminación:

Solidaridad: Significa que los cooperativistas y las cooperativas siempre se mantienen unidos. Una cooperativa es más que una asociación de personas, es también una colectividad.

Ayuda mutua: Es el logro del desarrollo integral del individuo mediante la unión de esfuerzos con otras personas.

Igualdad: Consiste en que todos como asociados tenemos los mismos derechos a participar, ser informados, ser escuchados y ser involucrados en la toma de decisiones.

Conoce más sobre estos valores en nuestra cartilla Apendamos Cooperativismo con Hormiguel.

En conclusión, llevar a la práctica estos valores y principios nos permitirán vivir en sociedad, lo que significa respetar a los demás, ser tolerantes y solidarios y cumplir las normas sociales.